Sucia. Aturdida ante esta hostia tan inesperada. Es como si alguien hubiese estado zarandeándome todo este tiempo y hasta este momento no hubiese despertado. Ahora estoy desnuda, y es difícil de comprender, porque aún llevo hasta los zapatos puestos. Sin embargo, los huesos al aire libre, así, vulnerable ante cualquier ráfaga de aire. Asco. Y no porque no me quiera, puesto que sí que lo hago, sino porque este ser extraño no soy yo. Esta no puedo ser yo. ¿Cómo he llegado hasta aquí? ¿He de haber estado tan ciega que ahora que por fin me quito la venda de los ojos quiero volvérmela a poner? La que no se dejaba pisotear por nadie. Ella. Ya no soy ella. Al menos no hoy. Al menos no todo este rato que siento que esta piel no me pertenece. Fallarse a uno mismo es como apuntarse con la pistola en la cabeza sin finalmente apretar el gatillo. Mira que me lo advertí. Pero quién responde a amenazas de la cabeza cuando es el puto corazón el que maneja la situación, cuando son las putas...
Intrínseca
Que es propia o característica de la cosa que se expresa por sí misma y no depende de las circunstancias.